miércoles, 24 de diciembre de 2008

lo nuevo

Lo nuevo puede generar angustia, cierto miedo o inseguridad respecto de eso que se desconoce.
Esta será la primera Navidad sin mi querido viejo. Una navidad nueva.
Sin embargo, me he propuesto vivirla con una sonrisa. Los recuerdos son tantos, tan fuertes, tan gratos que le hacen frente a cualquier tristeza hijaputa que ande por ahi.
Creo que de eso se trata.

A continuación, una poesía de Benedetti que siempre me recordará al Gordo, en estos tiempos de caminos complejos. Complejos si, pero que valen la pena ser caminados.


NO TE SALVES
No te quedes inmóvil
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca
no te salves
no te llenes de calma

no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios

no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo

pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana

y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
entonces
no te quedes conmigo

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