
Parece que viene bien un silencio para retomar con ganas las palabras.
Ayer escuché estas, escritas por el universal Nano, en la voz de una maravillosa actriz rosarina, junto a la Fuente de las Utopías, allí en la Bajada Sgto. Cabral, una de las esquinas más lindas de la ciudad.
Demasiadas asociaciones libres, ahí va:
Seria fantástico
que nada fuera urgente.
No pasar nunca de largo y servir para algo.
Ir por la vida sin cumplidos
nombrando a las cosas por su nombre.
Cobrar en especies y sentirse bien tratado
y mearse de risa y hacer volar
palomas.
Seria todo un detalle
todo un síntoma de urbanidad
que no perdiesen siempre los mismos
y que heredasen los desheredados.
Seria fantástico
que ganara el mejor
y que la fuerza no fuera la razón.
Que se instalara en el barrio
el paraíso terrenal.
Que la ciencia fuera neutral.
Seria fantástico
no pasar por el embudo.
Que todo fuera como está mandado
y que no mande nadie.
Que llegara el día del sentido común.
Encontrarse como en casa en todos lados.
Poder encantarse sin correr peligro.
Seria fantástico que todos fuéramos Hijos de Dios.
Seria todo un detalle
y todo un gesto, por tu parte,
que coincidiésemos, te dejases convencer
y fueses... como yo siempre te imaginé.